proyectos y cajones

proyectos y cajones

He revisado unas ilustraciones que hice algún tiempo, y que iban a formar parte de un libro de relatos cortos, pero que finalmente se quedaron ahí guardadas en el cajón. Están hechas con tinta china, una técnica que no suelo utilizar mucho, pero que creí insustituible para este proyecto en cuestión. Trabajar con tinta, te permite jugar con su valor o luminosidad, según el pigmento esté más o menos diluido en agua, y al poder olvidarte del color -que es algo que a mi siempre me genera muchos interrogantes-  se abren otras puertas diferentes a las que sueles tener entreabiertas. Hay como más aire entrando por la ventana, o esa es la sensación que yo tengo al usarla.

Las ilustraciones originarias, debían ser sencillas: esa era una de las premisas que yo misma entendí que debían cumplir. Las historias que acompañaban buceaban en la propia condición humana, y a veces los textos eran densos y complejos. Por eso, sugerir con la imagen era suficiente. De la interpretación subjetiva y personal de las historias narradas, surgían otras interpretaciones y significados para las ilustraciones, y viceversa.

un par de las ilustraciones originales para el proyecto
Dos de las ilustraciones que formaban parte del proyecto: «El final», a la izquierda, y «Lo duro de comenzar», a la derecha.

 

Como los relatos no eran míos y finalmente el proyecto no se llevó a cabo, las ilustraciones se habían quedado huérfanas: esos múltiples significados que tenían cuando iban de la mano con las palabras, ya no estaban. Así que sin duda había que hacer algo con ellas. Sin pensarlo mucho y sin presionarme por el resultado, añadí, quité, superpuse, dupliqué. Combiné y me divertí.

Al final, la sensación que me queda, es que ahora me gustan más. Será que ha pasado casi un año, y todo se asienta. Os dejo un par de composiciones  con algunas de las ilustraciones revisadas y reinterpretadas.

 

composición con algunas de las ilustraciones revisadas

composición con algunas de las ilustraciones revisadas

 

 

Esther

DIBUJAR EN VACACIONES

APUNTES DE UN  VIAJE AL DELTA

Dibujar en vacaciones,  qué cosa tan satisfactoria! Emplear algo de tu tiempo en dibujar aquello que ves y que te aporta nuevos horizontes y rutinas, aunque sean por unos pocos días.  Esta semana hemos cogido vacaciones, y como solemos hacer siempre que necesitamos descansar, hemos ido al Delta del Ebro, en Tarragona.

Aunque suelo llevar papeles sueltos, esta vez me llevé un cuaderno en acordeón que compré hace tiempo, y empecé a dibujar tímidamente; tan bonito me pareció, que me daba apuro dibujar algo feo y estropearlo. Así que a aquellos primeros dibujos que se quedaron de momento sin historia que contar, he sumado otros pocos.

Este tipo de cuadernos, permiten narrar visualmente desde diferentes ángulos -según por donde lo abras-, y aunque a veces no me termina de resultar cómodo para dibujar, me gusta por la versatilidad que ofrece si necesitas diferentes formatos. Además me produce una sensación visual muy agradable cuando lo despliegas del todo.

cuaderno zig-zag o acordeón
El cuaderno, y unos dibujos que empecé y no terminé.

 

A pesar de que me cuesta poner el cerebro en modo vacaciones, esta vez he conseguido relajarme y no tener prisa por despertarme, ni por ir a pajarear, ni a la playa: he encontrado ratitos para dibujar con calma y no sentir que debía estar haciendo otra cosa.

El cuaderno de tapas verdes, tiene papel de acuarela de 300 gramos, y en él realicé ilustraciones de diferentes especies de moluscos que encontré en la playa, plumas, hojas y algunas observaciones de aves. A caballo entre un cuaderno de  campo y uno de viaje, añadí algunos textos que matizan y añaden información de los dibujos a acuarela y lápiz. Las técnicas que pueden usarse para estos diarios ilustrados son muchas -rotuladores, tinta, lápices de colores, incluso collage y técnicas mixtas- y dependen del tipo de papel que tenga nuestro cuaderno, de nuestras preferencias personales y de las condiciones ambientales donde estemos dibujando.

ay, las playas del delta
Pluma de juvenil de gaviota probablemente patiamarilla, moluscos marinos, barca en la bahía. Y el mar.

 

moritos, cada vez más abundantes
Moritos en el arroz. Garcilla cangrejera, hojas de eucalipto y nuestro vecino el gorrión calvo en el camping de Eucaliptus.

El parque natural del Delta del Ebro nunca defrauda por muchas razones; la belleza de sus horizontes en verdes y azules, la riquísima variedad de platos de arroz y pescado, la diversidad y abundancia de aves, y la tranquilidad de sus playas, siempre que no vayas en julio, claro. Y lo que nunca, nunca defrauda son sus mosquitos, grandes y hambrientos. 

El acordeón abierto, con los dibujos de estos días. Y el mar.

 

Si os interesan los cuadernos e ilustraciones de viaje, no dejéis de visitar las web de Joaquín Dorao, Alicia Aradilla y Myriam Bernal, que seguro que os gustan. Con esta última ilustradora y amiga, estoy preparando unos talleres bonitos que esperamos poder llevar a cabo pronto, en cuanto dejemos atrás toda la incertidumbre asociada a la Covid-19. Lo que tenemos claro, es que serán al aire libre, y con todas las condiciones de seguridad. Dibujaremos la naturaleza desde la naturaleza, aprenderemos lo que nos tiene que contar y compartiremos una experiencia enriquecedora.

Myriam Bernal y sus sketches, tanto urbanos como de naturaleza.

Esther

Ophrys ficalhoana, ilustración digital

OPHRYS FICALHOANA, ILUSTRACIÓN DIGITAL

1 buscar información

En cualquier trabajo de ilustración el planteamiento es quizás una de las cosas más importantes: qué vamos a ilustrar, cuál es el objetivo y cómo vamos a desarrollar el trabajo. En el caso de la ilustración científica o de naturaleza, esta primera fase es fundamental, y ha de hacerse de la forma más rigurosa posible. Trabajar del natural, con un ejemplar real sería lo idóneo, pero eso no siempre es posible, así que hay que tirar de bibliografía ya sean libros físicos o consultando textos e imágenes en la red.  Es necesario ponerlo todo en contexto, y tratar de representar la especie lo más fielmente posible. Esto da para otra entrada, así que ya abordaré el tema de la búsqueda de información más adelante.

En este caso, se trataba de ilustrar la orquídea ibérica Ophrys ficalhoana, que en Aragón tiene una distribución muy, muy reducida; tanto que la única población conocida es en la cola del embalse de Yesa. Así que aunque me hubiese encantado poder ir hasta allí para dibujarlas del natural, en la fase del estado de alarma en la que aún nos encontrábamos, me fue imposible.

 

documentarse, el primer paso para una ilustración naturalista

2 comprender el modelo a representar

Las orquideas son una familia numerosa, con unas 25.000 especies conocidas en todo el planeta. Pese a que en el imaginario colectivo, suele  asociarse su nombre con plantas de grandes flores  y regiones tropicales, pueden encontrarse en cualquier región del globo a excepción de los polos y los desiertos más secos; de hecho en la Península Ibérica viven unas 115 especies.

La morfología de las orquídeas es compleja, con términos botánicos asociados que difieren de los que habitualmente utilizaríamos para describir cualquier otra flor. Cáliz y corola están  formados por tres piezas cada uno, como es habitual en las monocotiledóneas. Uno de los pétalos, el orientado hacia abajo –debido al fenómeno conocido como resupinación-  es el llamado labelo y es quizá la pieza más compleja y característica de las orquídeas. Puede ser lobulado, bífido, tener crestas o protuberancias, zonas brillantes, ser  abundantemente peludo… En ocasiones la forma del labelo imita a la hembra de determinados insectos, con el único propósito de que los machos, en el intento de copular con lo que creen una hembra de su especie, acaben dispersando los polinios a otras flores fecundándolas.

3 dibujo, sombras y aplicación del color

La ilustración digital es una herramienta a mi modo de ver super útil: permite ir hacia atrás deshaciendo los últimos trazos (control+z), y trabajar por capas a las cuales podemos ajustar los nieveles de intensidad, color, saturación, opacidad… Ofrece seguridad en el proceso como ninguna otra técnica, aunque quizá por eso mismo tiene muchos detractores.  A mi personalmente, me divierte trabajar con la tableta gráfica y me resulta cómodo, así que últimamente utilizo bastante esta técnica.  Sin embargo, el proceso no es muy diferente a como trabajaríamos sobre un papel, y la ruta a seguir es un boceto inicial donde encajaremos las formas más generales, seguido de un dibujo  detallado, y por último la aplicación del color. Existen varias formas de sombrear con la ilustración digital, pero aprovechando las diferentes posibilidades de fusionar las capas que nos ofrecen los programas de dibujo, opté en este caso por colorear en un gris neutro las zonas que quería que quedasen en sombra, para después poner esta capa en modo “multiplicar”. En las primeras fases de color, me gusta aplicarlo de manera tosca para poder ir trabajándolo poco a poco, con varias herramientas como el pincel mezclador de photoshop, modulando la transferencia del pincel, y añadiendo texturas finalmente.

 

4 arte final, o cómo hacerlo atractivo

La pinocha que tapiza el suelo, además de dar un soporte «físico» al dibujo de la planta, nos aporta información sobre el hábitat de esta especie en Aragón, pinares de repoblación. Para aumentar la sensación de calidez, he usado como fondo un papel de acuarela hecho a mano, con esas rebabas tan bonitas y elegantes que quedan en los márgenes.

Una frase que solía decir Antonio Ojea, Potri, era que hay que evitar caer en el lado oscuro, como él llamaba a los excesos del hiperrealismo; dejar la mano más suelta, sin entrar en detalles milimétricos que pueden llegar a aburrir por  restar frescura al trabajo, cosa tremendamente fácil en el caso de la pintura digital porque el zoom te permite ampliar y ampliar y ampliar…

Esther

¡Bienvenidos a mi nuevo blog!

¡BIENVENIDOS A MI NUEVO BLOG!

 

Borja, a 13 de abril de 2020, 31 días de confinamiento.

¡Hola! ¿Cómo estáis? Imagino que a días, como todos… os mando ánimo y calor virtual; poco más se puede hacer en la distancia.

Con la página web ya casi lista, a falta de subir contenido a la tienda para que podáis comprar esas láminas y originales que estáis deseando que cuelguen en vuestras paredes, aprovecho estos días laxos y a los que sí o sí hay que poner algo de orden, para empezar a escribir por aquí. 

Os doy la bienvenida a mi nuevo blog, donde intentaré compartir todo aquello que me mueve: aves, plantas, bichos, sus relaciones y sus cositas. Cómo plasmar toda esa biodiversidad sobre un papel o cualquier otro soporte: ilustración y arte de naturaleza, sus técnicas y sus cositas.

Probablemente rescataré alguna de las entradas antiguas, tal vez acompañadas por otras ilustraciones, y aunque no estoy segura de que mi voz narrativa de hace años tenga cabida en este nuevo decenio, de vez en cuando le haré un huequito.  

Seguro que también desfilarán por aquí libros y artistas que me inspiran. Trataré de ordenarlos primero, lo que sin duda me ayudará a entender todas esas voces que pujan dentro de mi cerebro y les hará formar filas. 

También os haré partícipes de actividades, ferias, cursos y proyectos, a las que asista, imparta y comience. 

Si veis en algún momento que ésto no hay quien se lo fume, por favor dadme una voz, y veré qué puedo hacer. La intención es que resulte útil y ameno; no se si en este orden, no se si siempre. Sentíos libres de comentar, compartir y proponer contenidos. 

La foto es de hoy, el sol brilla a ratos, los lirios del patio están así de espectaculares y la pareja de golondrinas que el año pasado ya crió en casa, están de vuelta y se dicen cositas en la antena.

Un abrazo, sed bienvenidos.

Esther